jueves, 19 de mayo de 2016

CLARISA ESMERALDA RAMOS VILLATORO


PLAN DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL –POT-:

Es un proceso de organización del territorio en sus aspectos sociales y económicos que permite la incorporación del mayor número de componentes endógenos en forma consensuada y que compatibilice los componentes ambientales del territorio, las aspiraciones sociales, y la manutención de niveles de productividad crecientes en las actividades económicas.  Se trata del proceso a través del cual se distribuye la actividad humana de forma óptima sustentable en el territorio.

El territorio

Es una construcción social, es decir, un conjunto de relaciones sociales que dan origen y a la vez expresan una identidad y un sentido de propósito compartido por múltiples agentes públicos y privados. La idea de Territorio está referida a un espacio geográfico que ha sido apropiado, ocupado y delimitado por un grupo humano, el cual va organizando y transformando según las propiedades y condiciones físicas y según las ideas, valores y creencias que ese grupo ha desarrollado en el transcurso de su experiencia de vida. El territorio es un concepto más amplio y complejo que el espacio físico. En ese sentido, el territorio deja de ser el soporte físico de las actividades humanas, para transformarse en un sistema complejo donde interactúan factores ambientales, económicos, sociales, políticos y culturales.

El concepto de territorialidad designa un proceso de apropiación del territorio por un grupo social. Geográfica y teóricamente, el territorio puede ser definido como la unidad espacial en donde existe una identidad vinculada al lugar de vida. Es decir que el territorio representa las relaciones sociales espaciales, tanto en un sentido espacial como ideológico.


Ordenamiento Territorial:

El Ordenamiento Territorial debe ser considerado como un proceso que se construye de manera participativa para promover el bienestar de todas las personas que viven en un determinado territorio. Tiene como objetivo superar desequilibrios económicos, ambientales y socio-culturales existentes y sentar las bases para un desarrollo equilibrado y sostenible a futuro, aprovechando las potencialidades y respetando las limitaciones de un espacio determinado.

El ordenamiento territorial se define como el arte o técnica (más que la ciencia) de disponer con orden, a través del espacio de un país y con una visión prospectiva, la población y sus actividades, los equipamientos y los medios de comunicación que se pueden utilizar, tomando en cuenta las restricciones naturales, humanas y económicas, incluso estratégicas.


Beneficios del Ordenamiento Territorial:

Los beneficios del ordenamiento territorial son múltiples, entre los cuales se puede mencionar:

  • Contribuye a mejorar las condiciones de vida de la población al realizar una planificación integral del desarrollo, protegiendo, conservando y aprovechando de manera sostenible los recursos naturales y el ambiente.

  • Ayuda a mejorar la distribución y ubicación propicia de las inversiones (públicas y privadas).

  • Provee un análisis fundamentado sobre la ubicación de la población o actividades económicas tomando en cuenta factores de riesgo en el uso del suelo y del espacio.

  • Identifica las necesidades de la población a través de un análisis prospectivo y en esa medida orienta el aprovechamiento sostenible del territorio y sus recursos.

  • Desarrolla reglas claras para la gestión territorial: todos saben lo que se puede hacer, dónde, cómo, qué beneficios se pueden obtener y qué limitantes existen.

  • Mejora la capacidad de la municipalidad para que pueda atender a toda la población con equidad y a través de la provisión de servicios que atienden las necesidades del territorio.

  • Identifica las potencialidades económicas y productivas en el territorio evaluando la vocación económica, los potenciales usos de los suelos, la disponibilidad de recursos naturales y culturales, la ubicación geográfica, la identidad y los talentos de la población.

  • Determina las condiciones territoriales que requieren los agentes productivos y económicos para conectarse de manera ágil y oportuna con sus proveedores mercados y servicios de apoyo.



¿Para qué sirve el ordenamiento territorial?

Según percepciones locales Acuerdos para determinar usos del territorio:

• Ponernos de acuerdo en el uso que debemos darle a nuestro territorio según nuestra identidad: conservar fuentes de agua, conservar bosques en las partes altas de las montañas, mantener áreas para producir maíz, proteger los lugares sagrados.

Servicios básicos

• Ubicar de manera oportuna la infraestructura pública que brinde los servicios adecuados a la población, toando criterios técnicos para determinar su mejor ubicación en el territorio.

Ordenamiento urbano:

• Permitir y mantener la movilidad de personas y bienes (ordenar el paso de vehículos, la dimensión de las vías, etc.)

Ayuda a ponernos de acuerdo de dónde ubicar los lugares públicos como el mercado, terminal de buses, instituto básico, centro de salud…

Ayuda a reconocer que es importante mantener lugares para caminar y para la recreación de las familias.

Ayuda a organizar y ubicar en lugares diferenciados las actividades que se realizan en nuestra ciudad (talleres, iglesias, bares, etc.).

Gestión del Riesgo:

  • Para que la población que esté en lugares constantes de inundación o deslaves comprenda la necesidad de realizar los traslados necesarios y no volver a ocupar éstas áreas para vivienda.

  • Que las obras públicas o privadas que se realicen, como escuelas, institutos, etc. no se ubiquen en lugares de derrumbes o inundaciones.

  • Para que las nuevas viviendas o proyectos inmobiliarios no se ubiquen en lugares de riesgo.
   
Fomento de las economías territoriales:

• Permite caracterizar dinámicas económicas territoriales y luego formular propuestas para el aprovechamiento de potencialidades tomando en cuenta nuestra lógica y percepción local.

Fortalecimiento de la institucionalidad pública

ü  Una oportunidad para poder asesorar de forma más profesional y técnica a los gobiernos municipales para que cumplan con sus funciones de desarrollo.

ü  Una herramienta de incidencia en la gestión de recursos públicos, privados y de la cooperación internacional en beneficio del desarrollo territorial.

Principios del ordenamiento territorial:

Socialmente justa: El OT promueve el acceso equitativo a servicios de infraestructura, servicios públicos y equipamientos. En este sentido, la lógica de implementación de los Planes de Ordenamiento Territorial debe estar orientada a mitigar desequilibrios sociales en los diferentes puntos del territorio, así como eliminar asimetrías por razones de género,  identidad étnica, edad o situaciones específicas como la migración o la discapacidad, a través de la priorización de proyectos que beneficien a la sociedad en su conjunto, especialmente a grupos sociales en condiciones de vulnerabilidad. El OT promueve y respeta las diferentes culturas que conviven en un territorio, favoreciendo relaciones interétnicas armónicas y la participación activa de los distintos pueblos.

2. Económicamente competitiva: A través de la planificación visionaria de i) sistemas de conectividad adaptados a las necesidades prospectivas del territorio, ii) infraestructura económica para la dinamización de motores económicos, iii) una zonificación en base a las potencialidades del suelo y a los talentos contribuye a generar un entorno atractivo para mantener, despertar y atraer la inversión de la empresa privada en el territorio.

3. Ambientalmente responsable: “Generalmente, es más lo que tomamos de la madre naturaleza que lo que le retribuimos”El Ordenamiento Territorial promueve un sano equilibrio entre 1) las actividades de aprovechamiento y uso del suelo y 2) la presión que estás ejercen sobre los recursos naturales. Para tal efecto el OT norma el desarrollo de actividades como vivienda, transporte, industria, comercio, transporte, pesca, agricultura, ganadería, recreación, áreas para protección (ambiental o de otra índole) con el fin de garantizar un ambiente saludable, así como la disponibilidad de recursos naturales (agua, aire, bosque, etc.) para satisfacer las necesidades las generaciones actuales y aquellas por venir.

4. Institucionalmente sostenible: El OT identifica desde un inicio las capacidades institucionales disponibles en el territorio y plantea una ruta para fortalecerlas de tal manera, que su implementación sea posible a través del tiempo. La municipalidad necesita capacidades institucionales para responder a las prioridades planteadas en el POT en coordinación con los diferentes niveles de gobierno (coordinación vertical) y en colaboración con la sociedad civil y ciudadanía en general, el sector privado y la cooperación internacional (coordinación horizontal). Para que todos los involucrados acepten “las nuevas reglas del juego” como ´la columna vertebral´ de la gestión del territorio a largo plazo, es importante que exista un sistema institucional territorial capaz de implementar el POT de manera eficaz, mostrando los beneficios palpables para el territorio y legitimando constantemente su acción con la aceptación ciudadana.

COMENTARIOS:
Esta Ley es tan importante que se implemente en nuestros territorio ya que esto no solo define los criterios de ocupación sino el enfoque de protección a la vida de los habitantes, que comprende la conservación del medio ambiente, la implementación de un modelo sostenible para el crecimiento ordenado a partir de los cascos urbanos y la articulación entre otras políticas como la vivienda y otros servicios públicos que debe garantizar el poder local.

Debemos pasar de la voluntad a tener una ley que obligue a las autoridades de las principales ciudades a tener un plan de ordenamiento territorial en el mediano plazo, ya que en el Departamento de Huehuetenango en la actualidad ninguno de sus municipios cuentan con el Plan de Ordenamiento Territorial, por eso se ven las ventas en la calle, no hay control sanitario, existe una eminente contaminación, el municipio de Colotenango no es la excepción ya que es uno de los pueblos donde la basura prolifera.



Referencia  Bibliográficas


Guía para la Elaboración  del Plan de  Ordenamiento Territorial Municipal, Secretaria de Programación y Planificación SEGEPLAN, diciembre 2011.


Ordenamiento Territorial y Gobernabilidad Local: Fortalecimiento de capacidades de gestión territorial en Centroamérica” de Pascal Girot y Jaime Valdés http://www.crid.or.cr/digitalizacion/pdf/spa/doc12162/doc12162.htm

martes, 17 de mayo de 2016


CLARISA ESMERALDA RAMOS VILLATORO




ECOAUDITORÍA:

Es un instrumento para evaluar el impacto de una determinada actividad en el medio ambiente.  En un principio surge como un mecanismo para que las industrias tomen las medidas pertinentes tratando de reducir su impacto ambiental. Ecoaudirias2

Es un instrumento de gestión que evalúa el funcionamiento de instalaciones  existentes, con  el fin de conocer el grado de cumplimiento de la legislación ambiental  y la aplicación de medidas de mitigación y control incluidas en el Plan  de Gestión Ambiental.  Permite identificar, evaluar, corregir y controlar los  riesgos  y deterioros ambientales, garantizando el correcto funcionamiento de las políticas adoptadas sobre el medio ambiente, proporcionando ventajas  tanto a la propia empresa como al entorno natural en que esta se desenvuelve.

Se le considera una herramienta  poderosa, capaz de evaluar y sentar las bases de una política cuidadosa con el  medioambiente, que tenga en cuenta el entorno que rodea a las industrias; y  como tal, resulta cada vez más imprescindible dentro de la gestión empresarial  si se quiere asegurar que las actividades puestas en práctica por las empresas  no contribuyan al deterioro sobre el medioambiente. En muchos casos, la  auditoría medioambiental resulta incluso de obligado cumplimiento dependiendo  de la legislación vigente. http://ecoauditoria.org/?p=13.



  
Objetivos:

  1. Promover la sensibilización, la implicación y el compromiso del profesorado, del alumnado y de toda la comunidad educativa sobre la Educación Ambiental.
  2. Mejorar la práctica ambiental del centro, mediante la reducción en el consumo de recursos (papel, agua, energía, etc.) y en la producción de residuos.
  3. Mejorar el clima educativo del centro docente en el ámbito de las relaciones humanas, en el ámbito de los procesos de enseñanza-aprendizaje, y en ámbito de los recursos didácticos. http://roble.pntic.mec.es/jrodrigo/ecoaudit.pdf


Metodología:
Para trabajar la Educación Ambiental lo más apropiado es una metodología:

Interdisciplinar, ya que está presente en todas las áreas educativas y forma parte de la vida del centro.

Motivante, porque implica una posible resolución de problemas ambientales del centro, contribuyendo a una mejora del mismo.

Activa y participativa. Es necesario plantear problemas ambientales cercanos al entorno, permitiendo la implicación personal y en grupo del alumnado, profesorado, padres, madres,…y propiciar la participación activa en la resolución de los mismos.

- Agentes:

1.      Grupo de trabajo formado por alumnos, profesores y otros miembros de la  comunidad educativa, comprometidos con la actividad.
2.      Colaboradores: otros alumnos y profesores del centro, equipo directivo, secretaría, personal no docente y padres.
3.      Participación externa: personal o empresas especializadas, administraciones locales, provinciales y autonómicas.

- Fases de actuación:

  1. Formación del Comité Ambiental.
  2. Clarificación de conceptos de Educación Ambiental entre los componentes del Comité.
  3. Presentación e información de la auditoría que se va a llevar a cabo en el centro.
  4. Diagnóstico general o parcial de la situación ambiental del centro.
  5. Planteamiento de los objetivos específicos del centro
  6. Planificación de actuaciones y actividades programadas para la consecución de los objetivos.
  7. Seguimiento de la actuación.
  8. Valoración. Resultados. Logros y problemas. Propuestas de mejora.
  9. Difusión de los resultados.
¿Qué se audita?
Se pueden evaluar en el centro aspectos tales como:

1. Agentes de morbilidad:

a) Biológicos:
-Presencia en el centro de posibles focos de infección: bacterias patógenas / virus
-Presencia en el centro de: ectoparásitos externos (pulgas, piojos, chinches)
-Presencia en el centro de: animales potencialmente transmisores de enfermedades (cucarachas, roedores…).

b) Físicos:
-Ruido, vibraciones
-Polvo o partículas en suspensión en exceso (tiza,…)
-Frío/calor excesivo en alguna dependencia.

c) Químicos:
-Productos tóxicos en el ambiente (reactivos de laboratorios, productos de limpieza,…).

-Contaminación de aire.

  1. Proximidad de vertidos incontrolados con productos fermentables.
  2. Producción y control de residuos ( papel, cartón , latas, pilas,…)
  3. Consumo de agua (grifos, cisternas, duchas, jardines,…)
  4. Consumo de energía (iluminación y calefacción).



COMENTARIOS:

Oportuno es mencionar que la ecoauditoría  es una oportunidad didáctica, para evaluar temas ambientales, que hoy en día aquejan a las escuelas, pero también es cierto que es un instrumento que sirve para medir las condiciones ambientales en el entorno de los niños.  Después de tener acercamiento con algunos maestros y alumnos de las escuelas puedo decir que para muchos maestros el tema ambiental  es solo un requisito que tienen que cumplir porque está en su plan de trabajo, como lo hay maestros que son ejemplo no solo a nivel educación sino en su comunidad por atender muchos problemas que los niños, y la comunidad  viven por los diversos focos de contaminación que existen.
En el municipio de Colotenango uno de los temas que aqueja y preocupa a la comunidad es el agua, por lo que se evaluará si hay apoyo institucional para dar solución a este tipo de problema.





Referencia  Bibliográficas



lunes, 16 de mayo de 2016

CLARISA ESMERALDA RAMOS VILLATORO











AGENDA 21:

El concepto de Programa 21 se gestó en la Conferencia Mundial sobre el Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible organizada por Naciones Unidas en Río de Janeiro (Brasil) el año 1992, también conocida como Cumbre de la Tierra. Se trataba de apoyar iniciativas que construyeran un modelo de desarrollo sostenible para el siglo XXI, de ahí su nombre.

La Agenda 21 fue suscrita por 172 países miembro de Naciones Unidas. Estos países se comprometen a aplicar políticas ambientales, económicas y sociales en el ámbito local encaminadas a lograr un desarrollo sostenible. Cada región o cada localidad, por su parte, desarrolla su propia Agenda Local 21, en la que deberían participar tanto ciudadanos, como empresas y organizaciones sociales, con el objetivo de generar y consensuar un programa de políticas sostenibles.

Se podría definir la Agenda 21 como una estrategia global que se lleva a la práctica de manera local y que implica a todos los sectores de una comunidad: sociales, culturales, económicos y ambientales. Es, en definitiva, un compromiso hacia la mejora del medio ambiente y, por ende, de la calidad de vida de los habitantes de una comunidad, municipio o región.

En principio, la Agenda 21 debe contemplar tres aspectos: la sostenibilidad medioambiental, la justicia social y el equilibrio económico. Todas ellas dependen de la participación ciudadana. No es posible la Agenda 21 sin la participación de la ciudadanía, aunque alentada de manera efectiva por los poderes públicos y las diferentes asociaciones públicas o privadas.


Son muchos los temas que trata la Agenda 21. En cuanto a los temas más estrictamente medioambientales son, entre otros, la protección de la atmósfera, la planificación y la ordenación de los recursos de tierras, la lucha contra la deforestación, contra la desertificación y la sequía, el desarrollo sostenible de las zonas de montaña, el fomento de la agricultura y del desarrollo rural sostenible, la conservación de la diversidad biológica, la protección de los océanos y de los mares, así como de las zonas costeras, la calidad y el suministro de los recursos de agua dulce, la gestión racional de los productos químicos tóxicos, de los desechos peligrosos, sean o no radioactivos, y de los desechos sólidos. http://www.ecologiaverde.com/que-es-la-agenda-21/.

Evolución del Programa 21

La adopción informal por parte de las Naciones Unidas del concepto de desarrollo sostenible parte de la creación en 1983 de la Comisión mundial sobre ambiente y desarrollo (WCED) que en 1987 publicó su informe titulado Nuestro futuro común, también conocido como el Informe Brundtland; este informe subrayó a la pobreza de los países del sur y al consumismo extremo de los países del norte como las causas fundamentales de la insostenibilidad del desarrollo y la crisis ambiental. La comisión recomendó la convocatoria de una conferencia sobre estos temas.

El desarrollo del programa 21 se inició el 22 de diciembre de 1989 con la aprobación en la asamblea extraordinaria de las Naciones Unidas en Nueva York de una conferencia sobre el medio ambiente y el desarrollo como fuera recomendada por el informe Brundtland y con la elaboración de borradores del programa -que como todos los acordados por los estados miembros de la ONU- sufrieron un complejo proceso de revisión, consulta y negociación que culminó con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo mejor conocida como Cumbre de Río o Cumbre de la Tierra, llevada a cabo del 3 al 14 de junio de 1992 en Río de Janeiro, en donde representantes de 179 gobiernos acordaron adoptar el programa.

Hoy en día muchos de los miembros signatarios del programa 21 han ratificado los acuerdos y organizado sus propios programas a nivel nacional y local, siguiendo las guías que para tal fin han desarrollado diversas entidades asociadas a las Naciones Unidas. Un ausente notable es Estados Unidos, país que asistió a la Cumbre de Río pero que se abstuvo de firmar la declaración y el programa.

El programa 21 ha tenido un estrecho seguimiento a partir del cual se han desarrollado ajustes y revisiones. Primero, con la conferencia denominada Río+5, se llevó a cabo del 23 al 27 de junio de 1997 en la sede de la ONU en Nueva York; posteriormente con la adopción de una agenda complementaria denominada Objetivos de desarrollo del milenio (Millennium Development Goals), con énfasis particular en las políticas de globalización y en la erradicación de la pobreza y el hambre, adoptadas por 199 países en la 55ª Asamblea de la ONU, celebrada en Nueva York del 6 al 8 de septiembre del 2000; y la más reciente, la Cumbre de la Tierra de Johannesburgo, reunida en esta ciudad de Sudáfrica del 26 de agosto al 4 de septiembre de 2002.

Los temas fundamentales de la agenda 21 están tratados en 40 capítulos organizados en un preámbulo y cuatro secciones así: www.revistasice.info/.../BICE_2899_31-46__8E1D85309A45454E09932F953D53C.



Sección I. Dimensiones sociales y económicas

  1. Preámbulo
  2. Cooperación internacional para acelerar el desarrollo sostenible de los países en  desarrollo y políticas internas conexas
  3. Lucha contra la pobreza
  4. Evolución de las modalidades de consumo
  5. Dinámica demográfica y sostenibilidad
  6. Protección y fomento de la salud humana
  7. Fomento del desarrollo sostenible de los recursos humanos
  8. Integración del medio ambiente y el desarrollo en la adopción de decisiones
Sección II. Conservación y gestión de los recursos para el desarrollo

  1. Protección de la atmósfera.
  2. Enfoque integrado de la planificación y la ordenación de los recursos de tierras
  3. Lucha contra la deforestación.
  4. Ordenación de los ecosistemas frágiles: lucha contra la desertificación y la sequía
  5. Ordenación de los ecosistemas frágiles: desarrollo sostenible de las zonas de montaña.
  6. Fomento de la agricultura y del desarrollo rural sostenible.
  7. Conservación de la diversidad biológica.
  8. Gestión ecológicamente racional de la biotecnología.
  9. Protección de los océanos y de los mares de todo tipo, incluidos los mares cerrados y semi cerrados y de las zonas costeras y protección, utilización racional y desarrollo de sus recursos vivos.
  10. Protección de la calidad y el suministro de los recursos de agua dulce: aplicación de criterios integrados para el aprovechamiento, ordenación y uso de los recursos de agua dulce.
  11. Gestión ecológicamente racional de los productos químicos tóxicos, incluida la prevención del tráfico internacional ilícito de productos tóxicos y peligrosos.
  12. Gestión ecológicamente racional de los desechos peligrosos, incluida la prevención del tráfico internacional ilícito de desechos peligrosos.
  13. Gestión ecológicamente racional de los desechos sólidos y cuestiones relacionadas con las aguas cloacales.
  14. Gestión inocua y ecológicamente racional de los desechos radiactivos.
Sección III. Fortalecimiento del papel de los grupos principales

  1. Preámbulo
  2. Medidas mundiales en favor de la mujer para lograr un desarrollo sostenible y equitativo
  3. La infancia y la juventud en el desarrollo sostenible
  4. Reconocimiento y fortalecimiento del papel de las poblaciones indígenas y sus comunidades
  5. Fortalecimiento del papel de las organizaciones no gubernamentales asociadas en la búsqueda de un desarrollo sostenible
  6. Iniciativas de las autoridades locales en apoyo del Programa 21
  7. Fortalecimiento del papel de los trabajadores y sus sindicatos
  8. Fortalecimiento del papel del comercio y la industria
  9. La comunidad científica y tecnológica
  10. Fortalecimiento del papel de los agricultores
  11. Sección IV. Medios de ejecución
  12. Recursos y mecanismos de financiación
  13. Transferencia de tecnología ecológicamente racional, cooperación y aumento de la capacidad
  14. La ciencia para el desarrollo sostenible
  15. Fomento de la educación, la capacitación y la toma de conciencia
  16. Mecanismos nacionales y cooperación internacional para aumentar la capacidad nacional en los países en desarrollo
  17. Arreglos institucionales internacionales
  18. Instrumentos y mecanismos jurídicos internacionales
  19. Información para la adopción de decisiones.


Los principios y objetivos del proceso de Agenda 21 desarrollado en Ermua coinciden con los denominados compromisos de Aalborg. Se trata de 10 principios que de forma genérica recogen los objetivos y la filosofía de trabajo de la Agenda 21, son:

  1. Imagen de una estación de medición de ruidos en Ermua
  2. Formas de gobierno.
  3. Nos hemos comprometido a impulsar nuestros procedimientos de toma de decisiones a través de una mayor democracia participativa.
  4. Gestión municipal hacia la sostenibilidad.
  5. Nos hemos comprometido a elaborar programas eficaces de gestión, desde el diseño a la evaluación, pasando por la implementación.
  6. Bienes naturales comunes.
  7. Nos hemos comprometido a asumir completamente nuestra responsabilidad para proteger, preservar y garantizar un acceso equitativo a los bienes naturales comunes.
  8. Consumo y formas de vida responsables.
  9. Nos hemos comprometido firmemente a adoptar y facilitar un uso prudente y eficiente de los recursos y a fomentar el consumo y la producción sostenibles.
  10. Planificación y diseño urbanístico.
  11. Nos hemos comprometido a asumir un papel estratégico en el diseño y planificación urbana y a enfocar y a enfocar los temas ambientales, sociales, económicos, de salud y culturales hacia el beneficio común.
  12. Mejor movilidad y reducción del tráfico.
  13. Reconocemos la interdependencia del transporte, la salud y el medio ambiente y estamos comprometidos a promover firmemente los modelos de movilidad sostenible.
  14. Acción local para la salud.
  15. Nos hemos comprometido a promover y mejorar la salud y el bienestar de nuestra ciudadanía.
  16. Economía local viva y sostenible.
  17. Nos hemos comprometido a crear y asegurar una economía local viva que promueva el empleo sin dañar el medio ambiente.
  18. Igualdad y justicia social.
  19. Nos hemos comprometido a asegurar comunidades integradoras y solidarias.
  20. De lo local a lo global.
  21. Nos hemos comprometido a asumir nuestra responsabilidad global para la paz, la justicia, la igualdad, el desarrollo sostenible y la protección del clima.

COMENTARIOS:

Conforme se señala en el Programa 21, tan solo mediante un esfuerzo mundial mancomunado se logrará un futuro más próspero y seguro para todas las naciones. El Programa 21 trata de la pobreza y del consumo excesivo, de la salud y la educación, de las ciudades y de los agricultores y ganaderos. A todos incumbe una función. El desarrollo sostenible, se dice, es el cauce para luchar contra la pobreza y la destrucción del medio ambiente.

Se han propuesto modelos de Agenda 21 local poco respetuosos con los principios prescritos de participación y de consenso que han derivado de normativa de calidad, ya emprendidas por las administraciones que disponen de medios para ello, ahora yo me pregunto dónde quedan esas comunidades que están luchando por sobre vivir cada día, qué papel juegan los países desarrolladas que son parte de esta agenda, en el caso del municipio de Colotenango, que corren un gran riesgo en su salud, por las grandes contaminaciones que les aqueja, será la agenda 21 equitativa con todos los países involucrados o solo servimos de puente para alcanzar sus objetivos.







Referencia  Bibliográficas





lunes, 9 de mayo de 2016

CLARISA ESMERALDA RAMOS VILLATORO

GESTIÓN INTEGRAL DEL RIESGO A DESASTRES:

RIESGO, VULNERABILIDAD Y DESASTRE:

En los últimos 20 años, las ideas y conceptos desarrollados en torno a los desastres han sufrido una transformación paradigmática, al menos en el plano científico- académico.

El conocimiento de las causas de ocurrencia de cierto tipo de amenazas que pueden desatar un desastre es una de las áreas en la cual la ciencia más avanzó. Actualmente, se sabe cómo se origina una inundación, un sismo, un huracán o una erupción volcánica, cuáles son las zonas que presentan mayor riesgo, en qué momento aproximado pueden tener lugar dichos fenómenos e, incluso, se estima su magnitud. En la medida que el desastre es polifacético, no es conveniente restringir su análisis a la perspectiva que hace predominar el conocimiento natural o tecnológico, porque el concepto de desastre es una categoría social.
Los desastres ya no se conciben como sucesos geofísicos aislados, singulares y extremos, sino que son manifestaciones de un proceso social continuo que impacta en las condiciones de la vida cotidiana de una sociedad. Comienza así a perfilarse un enfoque más integral, que analiza al desastre no sólo como producto sino también como proceso.

El desastre como producto puede ser de gran impacto, como lo fueron los terremotos de Kobe (1994) y de México, en 1985. Sin embargo, también se evidencia en la presencia de pequeñas rupturas o desequilibrios (inundaciones leves, cortes de luz, incendios puntuales, etc.) que suceden con mayor frecuencia pero que, acumulados, adquieren un valor significativo, a veces, hasta más importante que el de los grandes desastres.

El desastre como proceso se capta en la creación de las condiciones de riesgo a través del tiempo, como el resultado de la interacción entre determinados eventos desencadenantes (amenazas) y las vulnerabilidades de la sociedad. En tal sentido, la probabilidad de que un evento desencadenante se convierta en desastre depende de la vulnerabilidad de la sociedad o de ciertos grupos sociales.

Riesgo y desastre:

Cuatro conceptos fundamentales quedan así planteados: amenaza, riesgo, desastre y vulnerabilidad.
La amenaza se define como la probabilidad de ocurrencia de un evento detonador o desencadenante.
Estos eventos detonadores son tanto de origen natural, por ejemplo, lluvias, tormentas, erupciones volcánicas o sismos, como  de origen antrópico (diversos tipos de escapes y contaminación).

La vulnerabilidad se define socialmente y por consiguiente es una categoría sujeta a cambios. Esta se acrecienta como resultado de la actividad humana, del manejo incorrecto de los recursos que alteran ambientes locales y regionales. Como en un encadenamiento perverso, la vulnerabilidad aumenta la incapacidad de la población para absorber los efectos de un desastre. En este sentido, la vulnerabilidad, entendida como una condición de la sociedad, es un proceso históricamente constituido y en permanente transformación.

GESTIÓN DE RIESGOS DE DESASTRE:

La incorporación de una hipótesis de riesgo supone la existencia efectiva de una gestión de riesgos de desastre, que abarca tanto las políticas y acciones de mitigación, diagnóstico, preparación y prevención de desastres, que tienden a reducir la vulnerabilidad, como las estrategias de atención en la emergencia o capacidad de respuesta a los impactos inmediatos de un desastre, la rehabilitación y reconstrucción.

En este sentido la gestión del riesgo supone no sólo la intervención del gobierno sino también la interacción de distintos actores sociales públicos y privados que incorporen las hipótesis de riesgo en sus modalidades de interacción con la sociedad local.

No existe un antes, un durante y un después sino que se trata de fases concatenadas e integradas horizontalmente en las cuales, independientemente del peso diferenciado de cada actor institucional, se debe saber que lo que se haga en una fase incide sobre la otra, positiva o negativamente.

Desde una óptica fiscalista o estructural de la gestión de los desastres, la prevención se asocia con obras de ingeniería y la preparación se reduce a las actividades de alerta y evacuación o al estudio científico centrado en las ciencias de la tierra y la ingeniería.

El eslabón perdido de los desastres: la prevención y la mitigación:

La prevención se refiere al conjunto de actividades que buscan reducir o eliminar la incidencia de elementos físicos potencialmente dañinos. La reforestación, la estabilización de pendientes, el manejo integral de cuencas para reducir o evitar las inundaciones o deslizamientos constituyen actividades de prevención. También pueden incluirse ciertas obras de ingeniería, como diques, presas, etc.

El término mitigación refiere a aquellas actividades que intentan reducir la vulnerabilidad de una sociedad frente a los eventos físicos. Por actividades de mitigación debe entenderse las modificaciones en la estructura de la sociedad y en sus elementos constitutivos vinculados o relacionados con los tipos genéricos de vulnerabilidad (ideológica, cultural, educativa, política, social, etc., Wilches–Chaux 1993).

La Gestión:
La concepción social de los desastres no los reduce a productos o a las formas de enfrentarlos una vez ocurridos, sino que enfatiza su carácter de procesos a través de los cuales la vulnerabilidad se conforma históricamente.

Un desastre, en este enfoque, no es algo externo y extraordinario que irrumpe en el funcionamiento de una sociedad estabilizada, sino que es un producto y un proceso social, paulatinamente construido (un momento en la “normalidad” de una población determinada) en el contexto de "normalidad" de una población determinada.

LA GESTIÓN DEL RIESGO:

La ausencia de hipótesis de riesgo socialmente consensuadas se traduce en deficiencias en la gestión organizativa y en la implementación de políticas de prevención y reducción del riesgo de inundación.
Incorporar una hipótesis de riesgo significa cuestionar ciertos supuestos persistentes en el tiempo que tienden a colocar todo el énfasis explicativo en la ocurrencia de grandes lluvias impredecibles como eje del problema y la fe en la realización de obras de ingeniería como clave de su solución.

Por el contrario, una política de prevención y mitigación estaría asociada claramente a la definición del fenómeno como recurrente. En este sentido, la gestión debería impulsar tanto políticas estructurales (obras de ingeniería), como políticas no estructurales de mitigación de riesgo, tales como:
  • Prevención: incluye el manejo de sistemas de procesamiento de datos, de estimación de recursos y de escenarios de riesgo, de generación de normas y controles, de costos y cronogramas de actividades.
  • Disponibilidad y acceso a la información: tienen un carácter estratégico en planificar el ambiente socio-productivo; deben considerarse escalas temporales y espaciales articulando, según el caso, distintos tiempos históricos y escalas geográficas (local, regional).
  • Políticas públicas: deben definirse intersectorial, interjurisdiccional, e interdisciplinariamente, tratando de conciliar la sustentabilidad ambiental, la racionalidad técnica, la voluntad política y la equidad social; incorporando mecanismos de participación de los actores sociales en las distintas fases de las políticas, según modalidades adecuadas a cada etapa de los procesos.
  • Relaciones institucionales y jurisdiccionales: deben fortalecerse para una mejor gestión de los desastres.
El desafío de la gestión es reconocer el riesgo recurrente y construir una política de prevención y mitigación del riesgo con la participación de los actores involucrados.

La estrategia, las acciones y proyectos propuestos debieran:

ü Incluir activamente a la sociedad local a través de su participación.

ü  Estar justificados técnica, económica, financiera y ambientalmente.

üEstar apoyados y avalados por los actores sociales de la zona, la población y sus organizaciones. Los proyectos deben ser congruentes con las visiones y posibilidades de la población y factibles desde la perspectiva económica, social y cultural de la sociedad

ü  Lograr un equilibrio adecuado en la propuesta de distintos mecanismos de reducción de riesgo, incluyendo, un balance entre las medidas estructurales y no estructurales; la adecuación de las formas y componentes productivos, de los mecanismos financieros y seguros; y el fortalecimiento de las modalidades y condiciones generales de vida de la población que asegure una mejor capacidad de acción frente al riesgo de inundaciones.

ü  Estar acompañados por definiciones sobre las formas organizativas y las competencias institucionales requeridas para su implementación y continuidad. Según Herzer, Hilda et al.  (Julio 2004).
                                                       Río Selegua en Colotenango

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La Gestión  Integral del Riesgo a Desastres en el municipio de Colotenango, es una preocupación latente, por eso sean realizado coordinaciones inter-institucional en la definición clara de roles de las instituciones en la gestión de riesgos. Por un lado tenemos a las instituciones  encargadas de identificar las amenazas, vulnerabilidades y riesgos; por otro lado, están los sectores y los distintos entes territoriales que deberán utilizar las informaciones técnicas para informarse y tomar decisiones sobre esos riesgos y priorizar acciones para reducirlos, siendo uno de los problemas latentes  el río Selegua que está altamente contaminado porque recibe aguas servidas, desechos sólidos y agentes químicos de los centros urbanos y rurales  situados en sus márgenes, pero principalmente los desechos líquidos del drenaje de la cabecera municipal.  Aun así es utilizado como principal medio de riego en algunas plantaciones principalmente tomate y otras hortalizas.
Con este riesgo, está en juega la vida humana de la población, de los vecinos del municipio como los de la cabecera departamental, ya que mucho de ese producto es comercializado a la Ciudad de Huehuetenango.

Referencia  Bibliográficas

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https://www.researchgate.net/publication/237638971